Estudios científicos sobre las propiedades del comino

Sobre todo, dos son las plantas que tienen la denominación de comino, el comino común (cuminum cyminum) y el comino negro que empieza a tener mucho valor fitoterapéutico porque se empiezan a comprender sus beneficios. En este artículo hablamos del primero, del que es más fácil encontrar en nuestra alacena.

Se conoce, sobre todo, por sus propiedades culinarias utilizándose principalmente la semilla en pequeñas cantidades en guisos de forma frecuente. Entre sus usos medicinales tradicionales se ha aplicado en casos de hiperlipidemia (contrastado después en estudios como éste), cáncer, como galactogogo o galactógeno (que favorece la lactancia aunque hay que tener precauciones tal y como indica este estudio) y diabetes (revisión) corroborado esto último en estudios como éste. Sus aceites esenciales, como se va descubriendo en todas las especias  y plantas aromáticas, tienen propiedades bactericidas, con evidencia, por ejemplo, contra el Aspergillus Flavus, que ocasiona una toxina llamada aflatoxina (estudio).

Contra el daño hepático provocado por paracetamol

En un estudio realizado en el Departamento de Farmacología de la Organización Nacional para el control y la Investigación de medicamentos, se concluyó que el aceite esencial de comino junto al de la manzanilla tienen capacidad anfiinflamatoria y la capacidad de reducir parcialmente la hepatotoxicidad ocasionada por sobredosis de paracetamol en ratas.

Para mejorar los niveles de insulina y azúcar

Un estudio realizado sobre un suplemento alimenticio que contiene cuatro plantas (fenogrego, gengible, alcarvez y comino), reveló que tiene una alta eficacia para ayudar a combatir la obesidad debido a que mejora los niveles de glucosa, insulina y lípidos en sangre (es especialmente interesante para personas que están intentando adelgazar pero no lo logran por sufrir resistencia a la insulina).

Contra la cándida:

El siguiente estudio ha demostrado que el aceite esencial de comino común tiene efecto probado contra la cándida albicans e incluso en caso de ataques recurrentes de cándida. Precisamente por su actividad antifúngica se utiliza en labranza para combatir plagas que sufren otras plantas (estudio). También tiene actividad antimicrobiana (estudio).

 

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